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Approach shot: Pedro Alfonso Alatorre explica la técnica

Pedro Alfonso Alatorre Damy
agosto 13, 2026

La pelota llega corta, con un rebote que se queda bajo. Es el momento exacto en que muchos jugadores de club improvisan un golpe defensivo cuando en realidad tienen ahí, servida, la oportunidad de dictar el punto. En las canchas de tierra batida donde crecí compitiendo en el circuito ITF juvenil —entre ellas las que rodean torneos como el Banana Bowl en Brasil—, aprendí que el golpe de aproximación no es un recurso de emergencia. Es una decisión táctica que separa a quien sobrevive el punto de quien lo controla.

Hoy, ya en la categoría de veteranos, vuelvo a valorar ese golpe con otros ojos. El cuerpo cambia, la velocidad de reacción también, y lo que antes resolvía con piernas ahora lo resuelvo con anticipación y colocación. El approach shot —ese golpe que se ejecuta al avanzar hacia la red— se ha vuelto, paradójicamente, más relevante en mi juego actual que en mis años de junior.

Por qué el approach shot sigue siendo relevante

En el tenis moderno, dominado por el golpeo de fondo de pista y los intercambios largos desde la línea de base, el approach shot parece una reliquia. Pero quienes han seguido de cerca el circuito mexicano y a jugadores con oficio como Santiago González o generaciones previas que compitieron con solidez en dobles, saben que subir a la red en el momento correcto sigue decidiendo puntos importantes, especialmente en superficies rápidas o cuando el rival empieza a fatigarse.

El error común es tratar el approach como un golpe de transición sin intención propia. No lo es. Es un golpe con dirección, profundidad y propósito: abrir el ángulo de la cancha para que la volea posterior sea casi un trámite.

La lectura de la pelota corta

Todo empieza antes del golpe: en la lectura. Un jugador con buen ojo táctico identifica la pelota corta dos décimas de segundo antes que el promedio, y esa ventaja de tiempo es la que permite decidir con calma en lugar de reaccionar con nervios. Esa lectura se entrena, no es innata del todo.

Cinco claves técnicas para un approach shot efectivo

Desde mi experiencia en el circuito ITF juvenil, y ahora en la reconversión hacia el tenis de veteranos, estos son los elementos que marcan la diferencia entre un approach que gana el punto y uno que lo regala:

  • Golpear en el ascenso, no en el descenso. Tomar la pelota temprano reduce el tiempo de reacción del rival y evita que el approach se ejecute desde una posición defensiva. Esperar a que la pelota baje es el error más común entre jugadores intermedios
  • Priorizar profundidad sobre potencia. Un approach corto invita al rival a un passing shot cómodo. La prioridad es enviar la pelota profunda, cerca de la línea de fondo, para ganar tiempo de desplazamiento hacia la red
  • Elegir el lado, no solo la fuerza. Dirigir el golpe hacia el revés del oponente (en la mayoría de los casos el lado más débil) reduce las opciones de respuesta agresiva. La dirección importa más que la velocidad
  • Acompañar el golpe con el desplazamiento correcto. El approach no termina en el golpeo; termina en la posición que se ocupa después. Avanzar en diagonal hacia el centro de la cancha, no en línea recta, prepara mejor la volea siguiente
  • Aceptar la incomodidad del cambio de ritmo. Subir rompe el ritmo del intercambio, y eso genera incomodidad tanto en el rival como en quien ejecuta. Entrenar esa incomodidad hasta volverla natural es parte del trabajo de fondo.

El componente mental del golpe

Hay algo del approach shot que rara vez se discute en las clases técnicas: la valentía de comprometerse con el punto. Subir a la red implica renunciar a la seguridad de la línea de fondo, y en el tenis de veteranos, donde el desgaste físico pesa más que en la juventud, esa decisión se vuelve todavía más significativa. No es casualidad que jugadores con experiencia en el circuito mexicano, formados en una escuela donde el trabajo de red siempre tuvo peso —pienso en la tradición que dejaron nombres como Herrera en distintas generaciones del tenis nacional—, mantengan ese golpe vigente incluso en etapas tardías de su carrera competitiva.

Del Banana Bowl a las canchas de veteranos: una misma lección

Cuando competía en torneos juveniles ITF, incluidos eventos con la exigencia del Banana Bowl o las condiciones cambiantes de Barranquilla, el approach shot era parte del entrenamiento diario, casi mecánico. Con los años, y tras la pausa que tuve en la actividad competitiva, regresar al circuito de veteranos significó reconstruir ese golpe desde otro lugar: menos explosivo, más inteligente.

Esa reconstrucción técnica coincidió, no por casualidad, con un proceso más amplio de cuidado físico y mental que abordo con más detalle en contenidos sobre bienestar y recuperación del jugador adulto, disponibles en alfonsoalatorredamy.com. El approach shot, en la etapa veterana, exige tanto de la técnica como de la gestión del cuerpo: rodillas, tobillos y la capacidad de frenar tras el desplazamino hacia la red.

Un golpe que también se entrena viajando

Competir en distintos torneos —ya sea en el circuito juvenil de antaño o en los actuales campeonatos de veteranos— también enseña a adaptar el approach shot a superficies y climas distintos. La tierra batida exige un approach más paciente; el cemento permite mayor agresividad. Quien ha viajado por diferentes sedes de competencia entiende que la superficie condiciona la decisión táctica tanto como el estado físico del rival. Para quienes disfrutan cruzar el tenis con la experiencia de viajar a torneos, hay reflexiones adicionales sobre esas travesías en alatorredamy.com.

Checklist rápido antes de subir a la red

Antes de ejecutar un approach shot en el próximo entrenamiento o partido, vale la pena repasar mentalmente:

  • ¿La pelota es realmente corta, o estoy anticipando mal?
  • ¿Puedo golpear en el ascenso sin perder equilibrio?
  • ¿La dirección elegida incomoda al rival o solo llena el golpe?
  • ¿Mi desplazamiento posterior me deja en posición de volear con comodidad?
  • ¿Estoy dispuesto a asumir el riesgo táctico de comprometerme con la red?

Síntesis: un golpe que exige carácter

El approach shot no es solo un fundamento técnico: es una declaración de intenciones dentro del punto. Requiere lectura, valentía y una ejecución limpia, elementos que se entrenan con repetición consciente y con la disposición de fallar mientras se aprende. En el tenis de veteranos, donde cada decisión pesa más por el desgaste físico acumulado, dominarlo vuelve a marcar diferencia, tal como lo hacía en las canchas juveniles del circuito ITF.

Quienes quieran profundizar en la técnica de aproximación y otros fundamentos trabajados en sesiones de coaching pueden revisar los contenidos relacionados en el sitio, o iniciar un proceso de entrenamiento personalizado enfocado en el juego de transición hacia la red. El siguiente paso natural es llevar esta teoría a la cancha: pocas repeticiones bien ejecutadas enseñan más que cientos de golpes sin intención táctica.

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